Publicidad engañosa no se basa solo en conceptos de veracidad y falsedad


Mayo 26, 2016

En un concepto reciente, la Superintendencia de Industria y Comercio (Superindustria) recordó que el artículo 11 de la Ley sobre Competencia Desleal (L. 256/96) reprime el engaño realizado a través de conductas que son susceptibles de inducir al público en error sobre actividades, prestaciones mercantiles o establecimiento ajenos.

La entidad precisó que existirá publicidad engañosa cuando un mensaje publicitario es capaz de generar en los consumidores a los que se dirige una representación distorsionada de la realidad, poniendo de relieve el concepto equivocado que una persona se forma acerca de una marca, producto o servicio, o para persuadirlos de su decisión de compra.

En este contexto, la Superindustria manifestó que esta noción de publicidad engañosa no solo se centra en los conceptos de veracidad y falsedad sino en la definición de engaño planteada.

A esta conclusión llegó la entidad administrativa, al considerar que un mensaje puede contener afirmaciones que, a pesar de su veracidad, engañan o son susceptibles de inducir a error a sus destinatarios. Al mismo tiempo, puede contener elementos falsos, que, a pesar de esta condición, no engañan al consumidor, como ocurre con las exageraciones obvias.