Supersociedades da plenos efectos a acuerdos privados de accionistas


Mayo 26, 2016

En una decisión que marca un antecedente en la materia, la Delegatura para Procedimientos Mercantiles de la Superintendencia de Sociedades resaltó la importancia de que los acuerdos privados entre accionistas sean respetados, lo que corresponde a una aplicación plena del artículo 70 de la Ley 222 de 1995.

Según la sentencia, la única manera de entender los efectos de estos convenios, en el contexto de pacto de votación, consiste en permitir la impugnación de decisiones sociales que fueron aprobadas con el cómputo de votos emitidos en contravención de un acuerdo oponible.

Para sustentar esta oposición, la entidad manifestó que la frase "producirá efectos respecto de la sociedad", contenida en el artículo 70 de la Ley 222 de 1995, sobre acuerdos entre accionistas, significa que no es posible computar los votos emitidos en contra de un acuerdo oponible, para efectos de conformar la voluntad social expresada en el seno de la asamblea. Una actuación contraria a esto daría lugar a una decisión viciada de nulidad absoluta, siempre que los votos emitidos en desconocimiento del acuerdo hubiesen permitido configurara la mayoría decisoria requerida en la ley o los estatutos.

La Supersociedades expreso que, los requisitos previstos en las leyes 222 de 1995 o 1258 del 2008 para asegurar la oponibilidad de los pactos parasociales, es posible promover la ejecución judicial de las obligaciones contenidas en tales acuerdos.

La ejecución judicial de acuerdos de voto debe atender a lo previsto en la legislación sobre obligaciones de hacer y de no hacer.

En este sentido, el Código General del Proceso permite que este proceso pueda iniciarse ante la Supersociedades, para que la entidad verifique el incumplimiento del acuerdo e impacta e imparta las instrucciones que correspondan.

Acuerdos deben cumplirse

La entidad puso énfasis en que es necesario que los accionistas cumplan con las obligaciones contenidas en convenios parasociales.

Por lo anterior, ante el surgimiento de diferencias, hay ciertos mecanismos legales para que los asociados se liberen de lo pactado en los acuerdos. Además, junto a los modos tradicionales de extinción de las obligaciones, existen reglas de naturaleza societaria para hacer frente a actuaciones abusivas que realicen los accionistas minoritarios en ejecución del acuerdo, sin que los mayoritarios deban recurrir al incumplimiento directo de las obligaciones allí contenidas.

En caso concreto, la Supersociedades señaló que el acuerdo objeto de la controversia fue celebrado para conjurara un conflicto que se había presentado entre los asociados. Por este motivo, no se aceptó que, ante el surgimiento de nuevas diferencias entre los accionistas, los mayoritarios hayan decidido desconocer sus compromisos contractuales.